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Robots uruguayos premiados por universidad de California que podrán conquistar el mercado americano

La tecnológica uruguaya ya fabrica robots en el país y gracias a un premio ahora también lo hará en Estados Unidos. Espera llegar a varios mercados alrededor del mundo de acá a dos años


Sebastián (49) y Nicolás (47) Franco nacieron en la ciudad de Montevideo, pero desde niños lograron crear un vínculo con el campo que se mantiene intacto hasta el día de hoy. Los hermanos —y hoy también socios— solían pasar largas temporadas en las chacras de sus abuelos en San Ramón (Canelones), donde los ayudaban en sus quintas.


"Nuestros abuelos cosechaban hortalizas y flores y desde chicos vimos cómo era el proceso de plantar y armar los almácigos", contó Nicolás Franco a Café & Negocios. Con el paso de los años, Sebastián se fue vinculando con la tecnología y Nicolás con el comercio.


Entre sus historias personales y sus caminos profesionales se formó "un combo" —como lo describió Nicolás— que años después, en 2019, se tradujo en la fundación de su propia startup, Seedorina.


La tecnológica uruguaya diseña y fabrica robots sembradores, que abaratan costos, brindan información sobre las cosechas y disminuyen el impacto de la agricultura en el medioambiente.


Los inicios del emprendimiento


Los hermanos se vieron motivados por solucionar algunos problemas que identificaron en viveros tanto hortícolas como forestales. “Esos viveros tenían mucha tecnología aplicada al final del proceso, pero, al momento de la siembra puntualmente, se seguía haciendo a mano”, indicó Nicolás.


Motivados por esto, los hermanos Franco comenzaron a idear estos robots sembradores. Gracias a esta herramienta tecnológica, "se logra bajar en un 25% los costos de producción de los plantines y, en algunos casos, se llega ahorrar hasta en un 50% la cantidad de semillas, 20% en cuanto al uso de fertilizantes  y 15% del agua, por lo que se impacta positivamente en el ambiente", desarrolló Nicolás.


El aparato reporta información hacia la nube —donde se almacenan los datos— que crearon los socios, que se desagrega por métricas de producción durante la operación del sembrado y, así, se logra observar el panorama de la producción diaria, explicó Franco.



Los hermanaos diseñaron prototipos cuya función era tomar semillas y colocarlos en el almácigo, y en esa fase de la elaboración del producto, los desarrolladores lograron medir tiempos para desarrollar la herramienta.


Franco destacó el valor que el robot de Seedorina introdujo al mercado como instrumento de trabajo, ya que la industria utiliza desde hace décadas la tradicional plantadora de lechuga italiana.


La startup trabaja, a su vez, en el etiquetado para que se conozca la trazabilidad del cultivo —desde la verdura de hojas verdes hasta la madera—, del mismo modo que hoy sucede con el ganado. El objetivo es agregar valor y que se acceda fácilmente a la información del producto, por ejemplo con las plantaciones de árboles en las que se utilizará su madera: qué variedad se sembró, cuándo, en qué campo creció y el momento que se cortó.


La tecnológica logró el apoyo de capital semilla de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) para constituirse y dar, así, sus primeros pasos.


Una empresa en dos países


Ahora, la tecnológica uruguaya dio un paso más y se presentó ante un programa del UCR Epic- Eurosemillas Incubation Challenge para entrar al mercado estadounidense. Entre las 60 startups latinoamericanas, Seedorina fue una de elegidas para presentar sus desarrollos frente a un panel compuesto por inversores, emprendedores residentes, académicos y directivos de la UCR. Y logró quedar finalista y obtener el primer lugar.


“Este premio, entregado por la Universidad de California Riverside, es la puerta de entrada para comercializar en el mercado estadounidense los robots sembradores diseñados, programados y producidos en Uruguay”, explicaron desde la ANII.


Los empresarios uruguayos están en el proceso de patentar el producto y de apertura de la sociedad en Estados Unidos. En octubre, los socios esperan viajar a California y comenzar con inversores que apuesten por la startup y diferentes clientes, como viveros hortícolas, forestales y florales.



De este modo, Seedorina producirá sus robots en Uruguay y también en Estados Unidos, y ya esperan exportar desde ambos países. "Estamos en el momento propicio para comenzar a escalar durante los próximos dos años", indicó Nicolás.


Seedorina ya colocó en Uruguay 11 robots que están en pleno funcionamiento. La maquinaria cuesta entre US$ 7.800 y US$ 9.500.


Además, los empresarios esperan llegar al mercado brasileño para 2024 y al chileno en el mediano plazo.


"Somos un proyecto del capital semilla de ANII, sin su apoyo no hubiéramos podido comenzar. (La agencia estatal) apoya a las startups y trabaja para que la tecnología uruguayas conquiste nuevo mercados", concluyó el emprendedor.




O Resumo Semanal - Edición Nº 544 - 13 de Abril

Fuente: elobservador.com.uy 1.4.2023

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