El bum del caravanismo empuja a los ayuntamientos a regular su presencia

Dos sentencias discuten la pernocta donde aparcan el resto de los vehículos


Pese a las restricciones en la movilidad y una menor oferta de ocio, el verano pasado puso en evidencia que el turismo de caravana se dispara en Galicia. Las reservas de viajeros españoles que se movieron con caravana, autocaravana o furgonetas crecieron en la comunidad un 200 %, pasando el turista nacional del 40 al 75 % del total. Al conocer dichas magnitudes, la organización que agrupa a los ayuntamientos gallegos, la Fegamp, se preguntó si los concellos están preparados para acoger a tal flota, y su conclusión fue que había que ayudar a regular la presencia de las casas rodantes.


«É un turismo ao alza que ante a masificación que pode chegar a xerar, coma calquera outro, hai que regular onde haxa afluencia dando seguridade xurídica aos concellos e usuarios», señala Alberto Varela, alcalde de Vilagarcía y presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias. La organización municipalista ha confeccionado un modelo de ordenanza reguladora del estacionamiento y pernocta de las caravanas, autocaravanas y furgonetas camper para que todos los concellos sepan cómo regular su presencia ahora que se extienden por toda Galicia.



Varela apunta que la base es ordenar para que sea sostenible con el territorio, circunstancia que añade es difícil lograr en puntos en los que la afluencia es masiva y hay limitación de espacio y servicios, como apunta ocurre en A Illa de Arousa.

«Se dan queixas entre os veciños que antes aparcaban máis facilmente e agora disputan o espazo coas caravanas, por iso axudamos a ordenar con este modelo», añade. Admite el presidente de los alcaldes gallegos que siempre surgen dudas sobre dónde pueden aparcar o pernoctar con caravanas, otro motivo para formular la normativa, aunque sobre todo apela al «sentido común».


Crecimiento previsible

La Asociación Galega de Autocaravanas valora la iniciativa municipalista, «porque llevamos 15 años avisando del crecimiento que iba a tener este tipo de turismo y los concellos no lo han visto venir», afirma Manuel Fernández-Arruty, su presidente. Mantiene que el modelo de la Fegamp «no dice nada nuevo, pero facilita la información sobre dónde se puede estacionar y pernoctar».


En paralelo lamenta los debates o visión que se suele dar sobre la presencia de caravanas, «porque la verdad es que somos una minoría respecto a la totalidad del turismo, pero como se nos ve más... Y algún alcalde ni analiza eso ni ve el potencial del caravanismo, una vía para desestacionalizar el turismo», añade.


Fernández-Arruty afea en concreto la postura del alcalde de Ourense, que manifestó su preferencia a que los caravanistas no recalasen en su ciudad por entender que no dejan riqueza a su paso, o la falta de empatía del Concello de Vigo por no dotarse de áreas para estos vehículos. «El autocaravanista es un turista y son los turistas los que gastan más dinero. Además, nuestras instalaciones no dejan huella», defiende, admitiendo que puede haber desmanes, como entre cualquier otro tipo de viajeros.


Tras sorprenderle la afluencia masiva de caravanas en los aparcamientos de las playas de A Lanzada, O Grove, A Illa o Nigrán, el abogado Avelino Ochoa se puso a buscar normativa y sentencias sobre la movilidad de dichos vehículos. «Hay fallos del Tribunal Superior de Xustiza y en Asturias que equiparan la pernoctación en caravana a hacerlo en una tienda de campaña», aduce. «El campismo libre está prohibido, da igual que lo hagas dentro de un vehículo», señala el letrado, que cree que se hace un mal uso de la norma de tráfico equiparando aparcar como cualquier otro vehículo con pernoctar.


«No es una fiebre pasajera, viene para establecerse»


Entre 300 y 400 vehículos han pasado ya por el área de caravanas que el ferrolano Ton Vidal inauguró en julio en Santiago. Percibió el crecimiento que está adquiriendo el turismo sobre ruedas, dejó su trabajo y abrió Lavacolla Camper Park, una instalación con 30 parcelas dotadas de duchas, lavandería, cafetería, wifi y recogida de residuos de las caravanas. «Hay zonas de estacionamiento públicas por toda Galicia, pero apenas ofrecen servicios más que para vertido de aguas grises (jabonosas) y negras (váter) en el mejor de los casos», estima Vidal.


«El caravanismo está muy extendido desde hace años por toda Europa y ahora llega a España, y porque hay políticos que no lo saben ver, nacen y crecen negocios como el mío», apunta tras un verano de alta actividad en su campamento, atendido hasta ahora por él solo, pero en el que para la próxima temporada ya piensa en dotarse de personal.


«El crecimiento del caravanismo en Galicia no es una fiebre pasajera, viene para establecerse», advierte, al tiempo que rechaza que sea un colectivo de viajeros que no deja riqueza por donde pasan. «Me preguntan siempre por restaurantes a los que ir, por qué comprar. Son gente que se deja entre 60.000 y 70.000 euros en sus vehículos o hasta 180 euros al día en el alquiler. Vienen a gastar», afirma. En Lavacolla Camper estacionar un día cuesta 10 euros, 2 la electricidad, 3 las duchas y 3 el vaciado de aguas.

Estima que en julio y agosto el 90 % de sus clientes fueron españoles, porcentaje que augura coparán desde este mes los extranjeros.


Las multas, que proliferan en O Grove, A Illa y Valdoviño, son una excepción

La Voz ha chequeado cómo afrontan los concellos gallegos el incremento del turismo de caravana. Una de las primeras conclusiones es que no hay normativas locales y que la imposición de multas por estacionar o pernoctar en zonas donde no está permitido no es habitual, O Grove, A Illa y Valdoviño son la excepción.

Arousa

«Raro ha sido el día que no se ha multado al menos a dos autocaravanas en la playa de O Bao (A Illa) por estar aparcadas fuera de los lugares habilitados», señala el edil Luis Arousa. Las sanciones han abundado en O Grove también por acampar sacando toldos, mesas y enseres fuera del vehículo en zonas de playa y pinares. La Policía Local afirma que todos los días hay llamadas de quejas. Arousa cuenta con varias áreas para autocaravanas públicas y sus concellos no se han dotado de una normativa específica.

Ferrol

Valdoviño y Ferrol registraron casi el lleno de sus instalaciones este agosto. Alberto Fernández, alcalde valdoviñés, señala que se formularon «bastantes» propuestas de sanción por Policía Local y Guardia Civil por estacionamiento en espacios protegidos, como el acceso al faro de Meirás y la playa de Pantín. En Ferrol no se impusieron multas pese al llenazo en Cabo Prior, al aducir el Concello que se trata de espacio competencia de Costas.

Santiago

Es una de las comarcas más dotadas de Galicia de espacios para estacionar y evacuar aguas de las caravanas. Aún así, es habitual la ubicación de caravanas en distintas zonas de la capital, pero no hay apenas multas. Se avisa incluso a los propietarios para que las retiren si están estacionadas en sitios no permitidos.

Costa da Morte

La demarcación de Costas ha colocado enormes piedras en Soesto (Laxe) para impedir que las caravanas sigan llegando a una zona de especial protección. La afluencia en la zona es alta y genera malestar entre los vecinos. En Nemiña (Muxía) el Concello se plantea habilitar un área para autocaravanas tras contar el paso de 100 caravanas en un día.

Ourense

Tras repudiar el turismo de caravana, carecer de normativa reguladora y no contar con áreas específicas, el Concello anunció que les prohibirá aparcar por las noches en zonas sensibles de la ciudad para evitar así que pernocten.

Vigo

Carece de espacios para las autocaravanas e interés en fomentar su llegada. Los aparcamientos de Samil y O Vao se han convertido en alternativas. En el resto de la comarca, Cangas prepara una normativa; Nigrán fracasó en habilitar una zona específica, como también idea Baiona.

A Coruña

El Concello estudia sumar nuevos espacios tras los abiertos en O Portiño y San Pedro. Las quejas por la afluencia de caravanas en el aparcamiento del acuario hizo que se derivasen a otros espacios. Miño prepara su propia normativa.

Barbanza

Las policías locales de la comarca reconocen que este verano han hecho un poco la vista gorda ante la afluencia masiva de autocaravanas y la falta de espacios creados específicamente para dichos vehículos, existentes solo en Boiro.

A Mariña

Cientos de caravanas se concentraron durante todo el verano en la zona, especialmente en el área portuaria de Foz, que llegó a tener más de 200 vehículos de este tipo. El Concello aduce que es territorio de Portos de Galicia y no puede actuar.

Lugo

Desde el Ayuntamiento se recuerda que las autocaravanas pueden aparcar en los mismos espacios que el restos de vehículos. No hay ordenanza municipal concreta, ni constan multas. La provincia supera la treintena de áreas creadas.

Pontevedra

La capital, Poio, Ponte Caldelas y Caldas de Reis cuentan con áreas públicas, con alta ocupación en Pontevedra.




O Resumo Edición Nº 477 - 17 de Setiembre de 2021

Fuente: lavozdegalicia.es 12.09.2021

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