El taller artesanal de sillas de caballo que acabó en industria

Toldos Gómez, nacida en Arzúa en 1912, mueve hoy una facturación que roza los cinco millones de euros. La diversificación de las líneas de negocio ha sido clave en el crecimiento del volumen de ventas


Toldos Gómez es el arquetipo de pyme familiar gallega. Su origen se remonta a 1912, cuando Antonio Gómez, un artesano del cuero originario de Arzúa, empezó con un taller de guarnicionería. Entonces las sillas de montar para caballos eran un negocio. La empresa, con más de un siglo de vida, está hoy en manos de la cuarta generación, y la quinta empieza a incorporarse.


El éxito de esta firma, como el de muchas otras, está en haberse sabido adaptar a los tiempos. Y el gran cambio se produjo en los sesenta, cuando la introducción de maquinaria agrícola provocó un enorme desplome en el sector de la guarnicionería. Mantuvieron esta actividad, pero empezaron a fabricar toldos y lonas.


El resultado es que lo que empezó como un taller artesanal es hoy una industria puntera en Arzúa, con cinco centros de trabajo en Galicia, noventa empleados y una facturación de casi cinco millones. La cifra de negocio registró un crecimiento anual el pasado ejercicio del 6,8 %, y aquí ha sido determinante la diversificación de las líneas de negocio. Ahora trabaja con seis, con una gran variedad de productos confeccionados a medida para cada cliente, lo que fue clave para mantener el empleo en los tiempos de crisis. 


La actividad

Aunque la empresa es conocida por la fabricación de toldos de protección solar, esta actividad solo supone el 40 % de la facturación. Las otras líneas de negocio son la confección de textiles técnicos para las industrias; lonas para el transporte; carpas y estructuras; impresión digital y rotulaciones, y cintas de trincaje y elevación. En el año 2006, la familia aprobó por unanimidad un protocolo, que regula cuestiones como la incorporación de los familiares a la empresa o el relevo generacional. En ese momento se constituyó un consejo de administración con la participación de tres miembros independientes. Tras la jubilación en el 2016 de Antonio Gómez, nieto del fundador, se produjo el relevo generacional, y la empresa la pasó a dirigir Esteban Raposo Gómez, bisnieto del fundador. El 92 % de la plantilla de Toldos Gómez tiene un contrato indefinido.

La gran mayoría de sus productos requiere instalación, y eso dificulta la exportación, pero a pesar de todo las ventas en el extranjero pasaron de ser un 1,7 % en el 2017 a un 3,84 % en lo que va de año. Aquí ha jugado un papel clave la traducción al inglés de todas las webs y la oferta comercial.


Una firma que apuesta por el medio ambiente y la seguridad

Toldos Gómez acaba de superar una auditoría favorable que confirma un modelo de gestión conforme a los estándares internacionales más avanzados en materia de salud y seguridad en el trabajo. Una acreditación que viene a sumarse a las que ya ostentaba en materia de medio ambiente y calidad, con las ISO 14.000 y las ISO 9001.


«El tener un sistema de prevención de riesgos correctamente implantado, y certificado por un tercero independiente, en una empresa como la nuestra, que realiza gran parte de sus trabajos en altura, lo vemos como una ventaja competitiva; entendemos que las grandes cadenas de tiendas, o las grandes empresas que operan en hostelería y que vienen confiando en nosotros para que instalemos toldos con su imagen, apreciarán positivamente nuestros esfuerzos para realizar las instalaciones con todas las garantías de seguridad», explica Esteban Raposo, el director gerente.


Objetivos

La empresa con sede en Arzúa, dentro de su programa de protección laboral y de prevención de riesgos, trabaja directamente con un plan para su plantilla, en el que establece diferentes objetivos en cada área. Este programa que ha puesto en marcha la compañía gallega, entre otras cosas, incide en el fomento de la actividad física, la alimentación saludable o la reducción del tabaquismo, entre otras cuestiones.

Esteban Raposo, director gerente de Toldos Gómez

«Ahora estamos embarcados en una reorganización de la producción»


Bisnieto del fundador, Esteban Raposo explica cómo la empresa se ha ido transformando, al avanzar de un modelo artesanal a otro de tipo más industrial. El pasado mes de octubre, trasladaron varias secciones de producción, es decir, personal y máquinas, entre las tres plantas que tiene en Arzúa. Se mantienen todos los empleos, pero quedan operativas dos de las tres. «Este proceso de reubicación aún no ha finalizado, y está orientado a reducir los tiempos de producción minimizando los traslados de materiales y personal entre las distintas plantas, con el consiguiente ahorro de tiempos de producción y costes; las delegaciones de Santiago, Bergondo y Lalín no se vieron afectadas por esta reorganización», explica Esteban Raposo.


El director gerente recuerda que Toldos Gómez es una empresa muy intensiva en mano de obra, y que resulta crucial que todo el personal esté alineado y colabore con la compañía en la consecución de los objetivos. «Entre febrero y septiembre de este año realizamos nuestra primera evaluación del desempeño. Para una pyme como nosotros, hacer una entrevista con cada empleado para explicarle en detalle cuáles son sus puntos fuertes y cuáles sus áreas de mejora, y prepararlas previamente con sus mandos y compañeros, es un esfuerzo muy grande, pero lo vemos como una inversión en el personal, una forma de abrir una vía de comunicación bidireccional con los trabajadores y estamos muy satisfechos con el resultado», precisa Esteban Raposo.


O Resumo Edición Nº 394 - 15 de Noviembre de 2019

Fuente: lavozdegalicia.es 10.11.2019

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