"Estamos llegando antes de que llegue la ola": startup uruguaya se perfila como unicornio

La startup uruguaya fundada por Ximena Aleman, Rodrigo Tumaián y Eduardo Veiga dio un nuevo salto con un innovador sistema de pagos y proyecta convertirse en empresa unicornio de aquí a cuatro años


Prometeo es una startup uruguaya que pretende crear un sistema en open banking propio que reúna a las principales instituciones financieras de América Latina

Ximena Aleman siempre quiso ser empresaria. Desde chica supo que “quería tener algo propio” y hoy, a la distancia, le atribuye ese deseo al esquema de vida que habían moldeado sus padres como trabajadores autónomos. 


Cuando comenzó la facultad, Aleman se decidió por la carrera de Economía, pero rápidamente supo que su lugar estaba en la de comunicación. Ejerció como periodista un tiempo, aunque los negocios nunca le fueron ajenos. De hecho, lo que más le gustaba de ese trabajo era narrar las historias de las empresas. 


 “Hay algo que mantengo vivo del periodismo: la curiosidad, y eso me lleva a emprender nuevos desafíos de forma constante”,  reconoció Aleman en diálogo con Café & Negocios. Y agregó: “Cuando siento que toco techo en un lugar, prefiero irme y tomar otros caminos”. 


De esta manera, la periodista se convirtió definitivamente en empresaria. En 2015 fundó su primera startup y, tres años después, la experiencia en el mundo de los negocios llevó a que Aleman diera un paso más y creará, junto a Rodrigo Tumaián y Eduardo Veiga, Prometeo. 


La compañía de open banking no ha parado de desarrollarse desde su fundación. Este crecimiento alcanzó, incluso, una tasa anual del 25%. En la actualidad, la fintech, que se encarga de vincular instituciones financieras (desde bancos hasta otras fintech) a través de su sistema, opera, además de Uruguay, en Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Colombia, Panamá y México. 


Equipo de Prometeo


Otra prueba de la evolución exponencial que experimentó Prometeo es el aumento de “llamadas a la APIs” bancarias que concreta la tecnológica uruguaya. Esta función permite que determinada institución pueda operar con su banco de manera interconectada. Mientras que en marzo de 2022 las “llamadas a la APIs” que generaba Prometeo en los países del continente eran 1,5 millones, hoy son alrededor de 3 millones.


Prometeo, que trabaja con grandes empresas a nivel regional, espera convertirse en el próximo unicornio celeste en cuatro años, según confirmó su fundadora. Y, si bien prefiere no divulgar cifras, la startup ya consiguió una ronda de inversión A —proceso mediante el que una empresa consigue capital para desarrollar su modelo de negocios—, que fue respaldada por un inversor de riesgo mexicano. 


Este lunes, la tecnológica uruguaya dio a conocer que desarrolló un novedoso sistema de pago, que ya rige en Uruguay, Perú y Colombia. La transferencia cuenta a cuenta que lanzó Prometeo no solo automatiza este tipo de pago entre instituciones, sino también  la conciliación bancaria. Gracias a esta modalidad, las organizaciones ya no necesitarán enviar el comprobante de pago de manera manual ni esperar para que se concrete el movimiento de dinero. 


Si bien el foco actual de la fintech es consolidarse dentro del mercado mexicano, no descartan llegar a otros países fuera del continente en dos años, con el objetivo de continuar con su expansión. Una de las prioridades de Prometeo es “acompañar y aportar” a la regulación del open banking en los países de Latinoamérica dónde se encuentra y, de hecho, ya mantiene diálogo con el Banco Central del Uruguay (BCU) con esa finalidad. 


Ximena Aleman será una de las speakers que participará de la primera edición de El Observador Eventos. El summit Tecnología y Nuevos Negocios se realizará el próximo 7 de setiembre y se transmitirá vía streaming a través de la web de El Observador.


A continuación, una síntesis de la entrevista que Aleman mantuvo con Café & Negocios. 


¿Cómo surgió Prometeo?


Con mis socios, Rodrigo Tumaián y Eduardo Veiga, veníamos de trabajar en el rubro fintech (empresas que conjugan la tecnología y las actividades financieras) desde hacía tres años. Veíamos cómo evoluciona la escena en Latinoamérica y en ese lapso nos dimos cuenta del problema que enfrentaban muchas empresas financieras del continente al operar con los bancos.


Las redes bancarias son fundamentales para la economía de Latinoamérica. Pero los bancos no tienen la funcionalidad básica que se requiere en el siglo XXI, que es un API. Una API es una interfaz —conexión funcional entre dos sistemas— que permite a terceros interoperar con el banco.


En 2018, al ver el escenario en Europa y el relevamiento que teníamos en cuanto a esta solución que veníamos desarrollando, entonces decidimos fundar Prometeo. Hoy manejan alrededor de 3 millones llamadas a las API, esta cifra fue duplicada en los últimos meses. 


¿Cómo es el modelo de negocios?


El modelo de negocios es SAS (software as a service) —modalidad por la cual la empresa que provee el servicio cobra según las solicitudes de su cliente—, cobramos a nuestros clientes en función del volumen de llamadas a la API que hacen. Las llamadas a las API son solicitudes de información que generan los clientes cuando quieren realizar una transacción. Cobramos por esos movimientos. 


¿Con qué empresas referentes en América Latina trabajan?

Los bancos Citi y Santander, por ejemplo; la plataforma Rappi; la aplicación financiera Prex; Mediciones y Mercados (empresa de investigación de mercados ); Grupo Coril y Contigo —empresas referentes de Perú—; y billeteras cripto, como Bitex.


¿En qué países están funcionando en el continente y a cuáles esperan llegar con este nuevo servicio de pagos?

Hoy por hoy operamos en Latinoamérica: México, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Brasil, y Uruguay.


Y vamos a lanzar con el nuevo servicio de pago en Perú, Uruguay y Colombia. 


¿De qué trata el pago A2A o pago cuenta a cuenta?

El pago cuenta a cuenta o iniciación de pagos básicamente es mover dinero de una cuenta bancaria a otra.


¿Por qué dirías que ese servicio es innovador?

Hoy por hoy, la infraestructura de pagos digitales que funciona en Latinoamérica está muy basada en los carriles de las tarjetas de créditos. Es decir, cuando se quiere pagar de manera digital, pagás con una tarjeta de crédito. El problema de esta infraestructura es que tiene muchos intermediarios. Entonces, las comisiones son altas y el dinero no se disponibliliza automáticamente para quien lo recibe.


Esto ha dejado afuera a muchas empresas que quieren utilizar una infraestructura de pagos digitales, es decir, los pagos siguen creciendo, pero igualmente hay una porción de quienes podrían utilizar pagos digitales que siguen utilizando pagos en efectivo. Esto se debe porque, en gran medida, las comisiones de las tarjetas de crédito son altas.


Hace ya un tiempo que hay otro carril que es la infraestructura de pagos por transferencia bancaria. Esa infraestructura es manual: depende de que el cliente realice la transferencia bancaria y después mande el comprobante por WhatsApp, o cualquier otro medio. 


Eso genera un gran dolor de cabeza al comerciante que después tiene que conciliarlo y chequear; genera mucha fricción en el proceso de pago. Lo que nosotros estamos haciendo es crear una solución de servicios de pago cuenta a cuenta. Lo que hace esto es brindarle a los clientes la posibilidad de recibir pagos de por cuenta bancaria en su propia interfaz. 


El dinero llega instantáneamente de cuenta a cuenta. Prometeo en ningún momento capta el dinero ni hace de intermediario, sino que este pasa directo de quien realiza la transacción a la cuenta bancaria de quien la recibe. Impulsamos la transacción, le hacemos un push (empuje) a la transacción. 


Una de las bondades de este sistema es quien realiza el pago pueda conciliar de forma automática porque nosotros tomamos la información del banco. Así, la conciliación queda automatizada, algo que realmente es un dolor de cabeza para los comerciantes. 


¿Ustedes levantaron una ronda de capital A? ¿De cuánto fue?

Levantamos un ronda de inversión que estuvo liderada por el fondo de capital de riesgo mexicano Cometa, pero nosotros preferimos no divulgar cifras. Ellos tienen un porfolio de fintech de Latinoamérica, y son referentes en ese rubro particular de las startup. Una de cada seis empresas en las que ellos invierten se ha convertido en unicornio. 


Estamos contentos con ese respaldo. Esto aporta a nuestra expansión.


Ximena Aleman, una de las fundadores de Prometeo


¿A dónde proyectan esa expansión?


Este año nos interesa mucho apostar por nuestra expansión en México, por lo que vamos a disponibilizar este producto de iniciación de pagos en este país a finales de este año.


¿Se ven fuera del continente?

Sí, cien por ciento. Hace cuatro años esta infraestructura de pago era novedosa en Europa —y de alguna manera aún hoy lo sigue siendo—. 


En la actualidad, nuestro foco es Latinoamérica y creo que este año y el siguiente va a seguir siéndolo, porque hay mucho que construir aquí todavía. 


¿En qué etapa dirías que se encuentran en Prometeo y cómo se proyectan de acá a dos años?


Estamos en pleno proceso de expansión. Estamos viendo una madurez en el mercado con open banking (banca abierta). Con clientes solidos buscando este servicio.


Nuestra mayor apuesta va hacia la panregionalidad, construir un único punto de acceso a los bancos de América Latina. Cuando comenzamos, muchas personas nos preguntaban sobre si no era mejor centrarnos en un solo país. Hoy vemos la recompensa de haber asumido ese riesgo. Nuestros clientes, como Citi y Santander, vienen a buscar esa panregionalidad. 


Además, nosotros tenemos un time to market temprana (tiempo de desarrollo de una idea de negocio en un determinado lapso) . Nosotros arrancamos en la región temprano con open banking, con la regionalidad, con nuestras API de pagos (el año pasado, no había ninguna empresa de pago open banking haciéndolo aún).


Este pago de cuenta también es innovador. Nosotros logramos y apuntamos a esa sucesiva innovación. Tenemos mucho contacto con el mercado latinoamericano, y hemos logrado capitalizar ese conocimiento para brindarle nuevas soluciones. Con el pago cuenta a cuenta estamos llegando antes de que llegue la ola, y estamos llegando antes que la regulación en nuestro países. 


¿Cómo cuales?

En Uruguay, por ejemplo. Nos interesa mucho este tema y, de hecho, sabemos que el BCU trabaja desde el año pasado en una regulación para open banking. Nos interesa que los reguladores sepan qué estamos haciendo para que lo conozcan y sepan del potencial y la posibilidad de innovación que esto tiene.


Es importante que la regulación esté sustentada en la demanda del mercado. Es decir, que sea el mercado el que dice esto es necesario. Nosotros, además, somos proveedores de tecnología para el sector financiero. Nos interesa mucho trabajar con instituciones financieras, los bancos, empresas de pago, con todos los proveedores de servicios financieros. 


¿Cómo ves a América Latina y en particular a Uruguay para las startups y las inversiones en ellas?


Es interesante lo que está pasando con Uruguay. Está logrando definitivamente posicionarse como hub tecnológico. Hay una idea latente de que tenemos que copiar el Start up Nation de Israel (modelo económico por el cual Israel se expandió bajo el rubro de empresas tecnológicas y se convirtió en potencia de ese nicho) y hay que emular ese modelo. Yo siento que esto en cierta medida se ha alcanzado.


En 2018, me pasaba que nos preguntaban si íbamos a seguir en Uruguay o qué fundador se iba a mudar a México y qué fundador a Brasil. Hoy ya no me pasa más. Se entiende que desde Uruguay se puede crear un negocio global sin necesidad de que el founding team (equipo fundado, en español) esté en México y Brasil. Creo que realmente eso es una ventaja, el talento tanto de startups que han venido a Uruguay, como VU Security (startup de ciberseguridad), o el knowhow que puedan tener emprendedores de mucho fuste que están acá, como (el fundador, presidente y director ejecutivo de Mercado Libre Marcos) Galperin, (el fundador y CEO del  banco digital brasileño Nubank) David Velez, o Globant.


Con ellos nos encontramos todos en Endeavor, compartiendo sus conocimiento con los emprendedores locales. Eso es un diferencial de Uruguay.


¿Cuándo creen que pueden llegar a ser unicornio? 

En cuatro años. 




O Resumo Semanal - Edición Nº 518 - 26 de Agosto

Fuente: elobservador.com.uy 24.08.2022

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